KIT DE SUPERVIVENCIA DEL EXPLORADOR URBANO
                                                                                                 AUTOR: URBEX LEONE

                                                                                               
NACIMIENTO DE UNA CURIOSA AFICIÓN.
  

intro bioLa exploración de lugares abandonados existe desde que se construyó la primera casa, desde que se levantó el primer muro, pero nadie sabe donde nació. Comenzaron a practicarla  con regularidad unos universitarios de Estados Unidos animados por su profesor durante la década de los años sesenta del siglo pasado. A ésta curiosa afición la llamaron "Hacking". A finales de los años ochenta nacieron los "Staljers", como se llamaba a los expedicionarios de ruinas urbanas y militares en los últimos día de la Unión Soviética. Con el cambio de siglo el movimieto se instauró con fuerza en todo Europa, sobretodo en Inglaterra. El nombre como se conoce a sus practicantes es "Exploradores urbanos", y el de su afición, el "Urbex".


Para la mayoría de las personas todo esto son fábulas, palabras que primero pasaron de oído a oído, y finalmente quedaron reflejadas en una pantalla gracias a internet. Pero de la primera persona que se tenga constancia que practicara el Urbex, data del año 1793, durante la combulsa Revolución francesa. Su nombra, Philibert Aspairt. Su hazaña, entrar en las catacumbas de París con la intención de explorar, descubrir, y catalogar todo lo que allí encontrase. Su cadáver apareció 11 años después, en 1804. Y fue enterrado allí mismo donde se le halló: las catacumbas de París. Hay quien dice que éste personaje nunca existió, y todo no es más que una leyenda. Verdad o mentira, su lápida es visitada regularmente por exploradores urbanos de todo el mundo.

La llegada de internet fue la pólvora que necesitaba ésta afición para expandirse. Junto con la actual crisis mundial que estamos padeciendo, la está haciendo crecer debido a la gran cantidad de edificios que se abandonan, sobretodo industriales.

LO QUE NO ES EL "URBEX".

Aunque la exploración urbana y de lugares abandonados se suele relacionar con la fotografía, los exploradores no son fotógrafos. Su principal objetivo no es retratar un rincón abandonado de la manera más bonita. Su objetivo es dejar constacia en fotografías y vídeo de un patrimonio y formas de vivir, que aunque no muy lejanas en el tiempo, están desapareciendo. Las sociedades evolucionan cada vez más rápido, eso hace que el pasado cada vez quede más arrinconado, más olvidado en nuestras ajetreadas vidas.

Dentro de las pareces de estos lugares olvidados ha transcurrido la vida de las personas: Amor-desesperanza; amistad-soledad; alegría-rabia. Todo ese rastro de sentimientos se han quedado en los lugares a los cuales se accede a explorar. Sólo hay que tener curiosidad para poder localizar esas emociones en los objetos que quedaron detenidos en el tiempo.

Al igual que los antiguos exploradores anotaban sus descubrimientos en pequeños cuadernos, los exploradores urbanos lo registran en tarjetas de memoria, fotografía química, o cintas de vídeo. Lo que se construye tarde o temprano se acabará abandonando. Lo que se reconstruye, tarde o temprano se volverá a abandonar.

DEGENERACIÓN DE LA EXPLORACIÓN URBANA.

exploredHay quien dice que la afición comenzó a degenerar cuando se dio a conocer, cuando la gente conoció su existencia. El Urbex pasó en muy poco tiempo de afición minoritaria y oculta, a aparecer en el telediario, programas de radio, e incluso en obras de teatro.

Fotógrafos con sus modelos, grafiteros y anticuarios hicieron acto de presencia, robando y vandalizando en estos lugares, o dejando suficiente información en la red para que otros lo hicieran por ellos.

Tras una grave crisis de indentidad, algunos exploradores han decidido volver a los orígenes: Pasar desapercibido, que no se sepa de su existencia. Sólo tienen presencia los falsos e hipócritas, los que muestran sus "trofeos" en blogs y redes sociales, necesitados por llenar el hueco que hay en su ego.

Estos exploradores urbanos, los de verdad, continúan respetando a fuego las cinco reglas de Urbex, que conoce cualquier expedicionario europeo:

  1. No ser visto al entrar.
  2. No forzar un acceso. Si no se puede acceder nos vamos.
  3. No robar nada, con la foto basta.
  4. No ser visto al salir.
  5. No desvelar su ubicación. Se trata de preservarlos.

    Existe un gran vacío legal respecto a ésta afición. Por eso éstas reglas separan a un explorador, de un vulgar ladrón o vándalo.

CONSEJOS PARA EL EXPLORADOR PRIMERIZO.

El primer consejo para entrar en un lugar abandonado es que si no estás seguro, no entres. Un lugar abandonado es un espacio donde no rige la lógica, gobierna el caos. Por no hablar del tipo de persona que te puedes encontrar en estos lugares. Yo mismo he sido perseguido dentro de una discoteca abandonada por un ucraniano enorme, cuchillo en mano. ¿Cómo he sabido que era ucraniano? Por qué tras calmarlo, me comentó que aquel lugar era su casa, y constantemente tenía que pelear contra gitanos rumanos que intentaban entrar dentro a robar todo el cobre y metal posible.

Tampoco es agradable que la policía te apunten a dos metros de distancia con su pistola reglamentaria, sin el seguro puesto, porqué hasta que te ven, te toman por un ladrón; escaleras que se derrumban bajo tus pies; descensos por pósters de la luz para hiir de una jauría de perros que te quiere atacar... o como le pasó a un explorador inglés, muy buen amigo mío, encontrarse el cadáver de una chica en una mina abandonada.

Amigos, esto no es un juego. Has de tener en cuenta todos los riesgos, y asumirlos si vas a dar el paso.

estructura

CONSEJOS PARA LA PRIMERA EXPLORACIÓN.

Antes de salir de casa, dile a alguien de confianza a donde vas a ir, y un tiempo aproximado de exploración, para que deduzca él mismo cuando debe llamar a la ambulancia y servicio de rescate.

¿Qué vamos a explorar en una mina perdida en el bosque? Yo siempre doy las coordenadas de la boca de la mina y de donde está aparcado mi coche, ya que no es extraño que debamos andar unos kilómetros hasta la mina una vez aparcado el vehículo.

Una vez cumplidos estos dos requisitos, ya puedes desplazarte hacia tus objetivos abandonados.


equipo

IMPRESCINDIBLE EN UNA EXPEDICIÓN.

- Mochila de supervivencia:

Son las típicas mochilas de montañismo de travesía, de no muchos litros. Los militares tienen la denominada mochila de las "72 horas". Allí guardan lo imprescindible para sobrevivir durante 72 horas en las condiciones más adversas. Nosotros no nos vamos a poner tan exigentes. En ella puedes llevar un pequeño botiquín, una botella de agua, pilas, comida para "picar" (barritas energéticas por ejemplo). También suelo llevar linterna y guantes de repuesto por posibles roturas o pérdidas. En el coche también dejo un pantalón, chaqueta y camiseta de repuesto. No es raro que se rompa la ropa.

- Linterna:

Para mí, lo más imprescindible del kit de supervivencia. En mi caso llevo encima dos linternas y una frontal de luz. Un lugar abandonado puede ser una habitación en completa oscuridad con agujeros en el suelo.

Un ejemplo en una mina abandonada (Clic para visualizar vídeo).

Logramos bajar hasta el sexto nivel. A partir del séptimo estaba inundado, pasaba un río subterráneo. ¡Seis niveles bajo tierra! ¿Cómo hubieramos salido de allí si las pilas y baterías de nuestra única linterna se hubiera agotado?
 

- Mascarilla de filtro o papel:

En mi caso no escatimo en gastos y compro las más caras del mercado, las especiales para fibra de amianto. No voy a poner aquí la marca por no hacer publicidad, pero son muy fáciles de encontrar en cualquier local especializado o ferretería. Se trata de que tus pulmones aguanten batsantes años. 

- Guantes:

Hay quien hace una buena inversión y compra unos de kevlar. Aunque cualquier guante de obra o de jardinería sirve si no disponemos de mucho presupuesto. Tus manos agradecerán evitar vidrios, zarzas, o alambre de espino. También recomiendo llevar otro par de guantes de latex en la mochila por zonas con líquido.

 

- Pantalones:

Aunque sea verano y estemos a 35 grados, yo siempre llevo para explorar unos pantalones trekking largos, de invierno. Sólo un poco más gruesos que unos de verano, con protecciones en rodillas y culo. No vas a pasear por la playa, vas a entrar en un lugar donde puedes cortarte con cualquier cosa.

- Botas:

En mi caso llevo unas botas de montaña de caña alta, aunque la mayoría de los exploradores llevan botas militares, ya que su suela dificilmente la atraviesa un clavo oxidado. Lo que te permita tu presupuesto. Yo sigo siendo fiel a cierta marca fabricada en la provincia de Alicante.
Suelo llevar dos pares de botas, dejando uno en el coche. No es raro que pises una balsa de aceite, desecho industrial, o un barrizal. y tu amigo o tú mismo agradeceréis no tener que tirar las alfombrillas del coche al pisarlas con lñas botas cochambrosas de la exploración.

 

CONCLUSIÓN.

Éste ha sido un rápido repaso a una afición tan fascinante como rechazada por la sociedad actual, estancada en el consumismo y los patrones establecidos.

Cuando la pruebas y te gusta, es adictiva. Necesitas más, y más y más. Desde que comencé no he parado de explorar.

Pero como cualquier deporte de riesgo, no hay que tenerle miedo, pero sí mucho respeto. Yo he acompañado al hospital a compañeros exploradores.
Nunca has de olvidar que estás entrando en una propiedad privada, por muy abandonada que esté. Todo esto hay que tenerlo en cuenta. No es una afición hecha para todo el mundo.
 
Pero si cuando entrar en una fábrica abandonada, y te emocionas al encontrar restos de maquinaria... tu imaginación te permite ver como trabajaban allí... encuentras una foto fechada en 1979 que te impulsa a leer todos los libros de como se vivía en aquellos años... tocas vasos y botellas cubiertas de polvo de esas personas... hasta que encuentras en el suelo los carteles y pancartas de cuando cerró la fábrica y entiendes su dolor...



 
¡Bienvenido a ésta maravillosa afición!
 
Conjuga aventura e historia, ¿a quién no le gusta?
 
 


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