Urbexpain: ¿Cómo comenzó tu gusto por los lugares abandonados?

Michael: Durante toda mi vida me he sentido fascinado por explorar lugares abandonados y antiguos. Siempre me preguntaba a ver que podían esconder los lugares detrás de sus paredes. Cuando tenía 9 años, realicé mi primera exploración real visitando unos viejos depósitos de trenes junto a mi padre, entonces este hobbie, que yo lo llamaría pasión, quedó dormido durante varios años en mi porque entonces no había ningún lugar abandonado en mi ciudad.

Con 18 años recuperé ese sueño. Como contaba con licencia de conducir y coche, empecé visitando los lugares que conocía desde mi infancia. Después me fui abriendo por el resto de Alemania hasta que hoy en día he llegado a visitar alrededor de 600 lugares abandonados entre diferentes países como Alemania, Dinamarca, España y Ucrania.

Urbexpain: ¿Qué le encuentras de fascinante a estos lugares para que te motiven a entrar dentro?

Michael: Existen diferentes razones, por una parte está la motivación histórica. Estoy muy interesado en la reciente historia política y militar. Como sabréis, Alemania tiene mucho al respecto ya que durante los últimos 25 años han cambiado muchas cosas.

Para mí es aburrido visitar un museo donde todo está decorado, limpio y donde no se te permite tocar nada. No me parece auténtico, como es explorar una fábrica abandonada o una mina de carbón donde puedes oler el aceite y la goma, sentir el polvo del carbón en el aire, tocar y sentir las máquinas, encontrar viejos documentos o fotografías. Además, visitar barracones abandonados resulta algo especial, como cuando encuentras viejos uniformes, lees viejos diarios o te detienes enfrente de un muro donde cientos de jóvenes soldados soviéticos han dejado escrito sus apodos, un sentimiento que ni un libro ni un museo te puede dar. Simplemente entras en la historia y comienzas a imaginar como era el día a día en esa fábrica o barracón acompañado de sus interesantes, apasionantes y otras veces tristes o graciosos detalles. Esa es la razón por la que para mi resulta importante documentar todos los barracones soviéticos posibles antes de que sean demolidos, ya que mucha gente desconoce lo que sucedió en su época al no contarlo los libros de historia. En la Alemania Occidental casi nadie sabe que hace apenas 20 años había 500.000 soldados soviéticos a pocos kilómetros de la frontera, equipados con armas atómicas, tanques modernos y aviones. Incluso mi libro de historia de la Universidad titulado "República Democrática Alemana y la ocupación soviética" no mencionaba nada al respecto, por eso pienso que es importante plasmar y conservar en fotografías todos los barracones con sus garajes para tanques, las pistas de los bombarderos o los depósitos nucleares antes de que sean demolidos.

También es importante para mi documentar los pormenores de la vida diaria que tuvieron los soldados. A día de hoy mucha gente joven se queja, pero pienso que dejarían de hacerlo si supieran lo que ocurrió y que actualmente continúa ocurriendo a los jóvenes soldados rusos de su misma edad. Nunca nadie les llegó a preguntar si estaban por la labor de servir a la armada, simplemente se vieron obligados a hacerlo y cuando estaban presentes se encontraron con dos años de torturas físicas y psicológicas que derivaron en más violencia y muchos más suicidios. Los escritos que hay en los muros soviéticos no se tratan de vandalismo, ni de un grafiti sin sentido, sino que pertenece al apodo de uno de los muchos soldados soviéticos que lo realizadó antes de regresar a casa después de dos fatídicos años. Son lugares que te muestran la mortalidad de una época y las ideologías de una forma más impresionante a la que lo puede hacer un libro o una película.

Urbexpain: ¿Qué piensas acerca de la publicación de instrucciones para la exploración urbana en Internet, así como las instrucciones específicas sobre cómo entrar en un lugar cerrado?

Michael: No me parece una buena idea porque definitivamente termina afectando a los lugares. Son instrucciones que pueden caer en manos de vándalos o ladrones, aunque también hay muchos "exploradores".

Antes de comenzar el boom que hay actualmente por el urbex, había lugares que se mantenían fuera del alcance de los vándalos durante años. Aunque por desgracia, actualmente Internet se ha inundado de información muy concreta acerca de cualquier localización.

Urbexpain: ¿Prefieres explorar sólo o en grupo?

Michael: La mayoría del tiempo prefiero explorar solo, aunque puede resultar verdaderamente peligroso y algunas veces incluso difícil. Por ejemplo para introducir el equipamiento dentro de un edificio sin la ayuda de otra persona.

Cuando no voy solo, únicamente voy con personas que sienten lo mismo que yo. Un número de personas que las puedo contrar con los dedos de una mano. Para mi son amigos muy especiales y importantes porque se que puedo confiar en ellos y que tratan los sitios con cuidado y respeto.

No me resulta interesante ir con grupos grandes por una ruina únicamente para realizar una fotografía especial y correr a la siguiente localización.

Urbexpain: ¿Qué tipo de material utilizas para tus incursiones? ¿Alguna medida de protección?

Michael: Yo no llevo mucho material conmigo. Está mi mochila con la cámara junto a tres objetivos, algunas baterías, tarjetas de memoria y algún que otro equipamento general, como material para limpiar la cámara. Por supuesto, también necesito mi trípode y como mínimo una linterna, al igual que algo para comer y beber.

Algunas veces he pensado en llevar un spray de pimienta conmigo por si en alguna ocasión me encuentro con alguien agresivo dentro de un sitio, pero nunca me he encontrado a este tipo gente y tampoco es fácil explicar a un guardia de seguridad porque una persona pacífica lleva un spray encima.

Urbexpain: Cuando accedes a un lugar, ¿realmente eres consciente de la infracción que puedes llegar a cometer?

Michael: Se que está prohibido entrar a un sitio o a un edificio sin permiso de su propietario. Pero a decir verdad, no me siento como si estuviera realizando algo malo porque no daño nada, ni a nadie. Nunca fuerzo nada para conseguir entrar a un sitio y no voy a el para destrozar ni robar. Me siento estimulado cuando se que un lugar está protegido porque no deseo que me encuentren y me echen de él.

(Heróico mural de una base aérea soviética en el Este a Alemania por Michael Täger)

Urbexpain: ¿Alguna vez te ha sorprendido alguien en el interior de algún lugar? ¿Cómo has reaccionado?

Michael: Por supuesto. Me he encontrado con muchos tipos de gente diferente. Exploradores, gente que estaba únicamente andando por allí, vagabundos, ex-trabajadores del lugar, grafiteros y otros vándalos. También seguridad y policía.

Para mi es importante mantener la calma en estas situaciones. La mayoría de la gente te tienen más miedo a ti, que tu a ellos. Si les dejas tranquilamente no tiene porque haber ningún problema, lo mismo con la seguridad.

Cuando mantienes la calma con la policía y les explicas que estás haciendo, normalmente únicamente te van a echar del lugar. Yo tuve una experiencia con ellos mientras demolían los barracones en Fürstenwal. De repente, un coche de policía se cruzó en mi camino, en esos instantes, yo tuve la oportunidad de huir pero no lo hice, ¿Por qué tendría que haberlo hecho? No había realizado nada criminal y no había ninguna razón para esconderme. Sin que me preguntaran, les dije que únicamente estaba realizando fotografías del lugar antes de que fuera demolido, a lo que me respondieron que estaba bien que alguna gente jóven todavía esté interesada en la historia. Después se marcharon en coche.

También me he encontrado con gente muy especial, algo normal cuando visitas sitios con mucho pasado e historia, pero concretamente hay una persona que siempre estará en mi memoria.

Fue en mi primera exploración a un barracón soviético cerca de un lugar militar activo. Mientras me encontraba en un edificio, de repente un hombre viejo con un uniforme Bundeswehr y un perro se pararon delante de mi, gritándome. Me intentó intimidar diciéndome entre otras cosas de que que había francotiradores fuera del edificio. A decir verdad, estaba jodidamente impresionado. Después de un largo interrogatorio y de borrar las fotografías que tanía realizadas, tomó mis datos y seguido me dejó ir.

En esos instantes pensé que había traspasado un área Bundeswehr y que había sido atrapado, por lo que estuve mucho tiempo sin regresar. Después de un tiempo un amigo me dijo que se había encontrado con el mismo hombre y que le realizó el mismo teatro que a mi anteriormente.

Con el tiempo fuí sabiendo más acerca del hombre hasta descubrir que sufría una severa esquizofrenia, quien vivía en su propio mundo dentro de los barracones con el pensamiento de tener que protegerse de los espias y traficantes de armas.

Al regresar una vez más, me volví a encontrar con él. Me llegó a contar unas historias increíbles, al principio me divertía con las historias de los combates soviéticos, pero cuando llegué a saber cuantas cosas malas le ocurrieron realmente, llegue a sentir pena por él. Me comentó que la gente del pueblo le excluyó debido a su enfermedad, incluso que le llegaron a amenazar porque no podían aceptar que él les prohibiera dejar entrar a sus barracones. Por Internet también se llegó a hablar mal de él para culparle.

El año pasado, poco antes de que empezaran a demoler los barracones, murió. Quizás, ahora haya encontrado la paz.

Urbexpain: ¿Está bien visto para un explorador visitar un lugar con permiso? ¿No priva la adrenalina que caracteriza a este hobbie?

Michael: Es una pregunta dificil. Por una parte es parte de la aventura explorar los sitios sin permiso. Esa intriga de no saber si hay seguridad, dónde está y la adrenalina de cuando derrepente escuchas pasos, voces o un coche acercarse y simplemente te escondes o sales corriendo. Incluso miedo cuando escuchas un perro. Es una sensación especial que se pierde cuando visitas un sitio con permiso.

Por otra parte, hay algunos sitios que únicamente se pueden visitar con permiso porque están muy protegidos o bien cerrados. Se que hay exploradores que rompen puertas o ventanas para entrar a los edificios, pero es algo que a mi no me interesa. Al igual que no quiero que nadie dañe mi propiedad, yo tampoco lo hago.

Urbexpain: ¿Sueles tomar alguna medida a la hora de mostrar al público un reportaje para preservar su localización?

Michael: Si, por supuesto. Hace algunos años cometí el error de decir a varia gente una localización y pocas semanas después todo el mundo la conocía y la visitaban constantemente. Por ello hoy en día no doy información salvo a la gente que conozco personalmente.

También hay sitios que nunca hago públicos hasta que son demolidos o rehabilitados. Hubo un tiempo que no había problema de enseñar un lugar en un foro, donde cuatro o cinco personas visitaban un lugar realizando fotografías y también manteniéndolo en secreto.

Hoy en día cuando publicas un lugar especial, en dos semanas acaban yendo docenas de coches de exploradores y a partir de ese momento, comenzará a cambiar totalmente dejando de ser un lugar virgen. He visto muchos sitios que han sido totalmente decorados y objetos que han sido robados o dañados.

Urbexpain: ¿Crees que los exploradores son respetuosos con los abandonos que visitan?

Michael: Pienso que depende de la persona, porque realmente hay gente que no son exploradores. Cada persona visita un lugar por diferentes razones y se comporta de diferente manera. Hay mucha gente que trata los sitios con cuidado, algunos incluso no muestran sus fotografías en Internet y no dan ninguna información.

Desafortunadamente también hay muchas personas que ven este hobbie como una competición sobre quién tiene las mejores localizaciones. Las manejan como si de cromos de fútbol se trataran y en unas semanas un gran sitio abandonado pasa del olvido a ser más conocido que una atracción turística. La mayoría de esas personas no se preocupan ni por el sitio, ni por su historia, simplemente visitan el lugar pensando en esa competición.

También hay personas que intentan presentar explorar un lugar como una actividad de fin de semana divertido para toda la familia y dar mucha atención como sea posible. No diré que dicen no respetar los lugares abandonados, pero creo que aún no saben lo que están haciendo a nuestra afición, cuando hacen tan popular, que todo el mundo quiere hacerlo.

Urbexpain: Actualmente la mayoría que fotografían lugares abandonados son fotógrafos, ¿Por qué crees que ven más importante fotografiar un lugar abandonado y no la propia ciudad?

Michael: Todos los fotógrafos y turistas terminan fotografiando lo mismo y con las misma perspectiva, ven los lugares abandonados como algo nuevo y interesante. Para mi realizar fotografías de una ciudad no me resulta interesante. Por ejemplo en Berlín no tengo ninguna motivación en realizar alguna fotografía a la puerta de Brandemburgo, Siegessäule o Alexanderplatz.

Los propios fotógrafos desconocen la existencia de un montón de lugares abandonados situados en el mismo centro de la ciudad. Lugares que no estarán por siempre, sino para unos años, a pesar de ser tertigos de lo industrial que llegó a ser Berlín

Urbexpain: Ya has realizado muchos recorridos por diferentes puntos visitando distintos tipos de lugares, ¿cuál es el sitio que más te ha marcado o tienes como favorito? ¿por qué?

Michael: Son muchos los lugares que me han impresionado por distintos motivos y que a su vez no me resultaría fácil mencionar algunos de ellos. Si me tendría que decantar por mis tres lugares preferidos, uno sería la fábrica de zapatos de goma, actualmente demolida en Schönebeck. Una enorme fábrica que fue cerrada en 1990 y que parecía como si se acabara de cerrar sus puertas y se olviraran de ella. La fábrica se encontraba intacta, con mucho deteriodo natural en su interior y repleta de detalles de la época de la RDA (República Democrática Alemana ). En muchas zonas parecía como si los trabajadores se acabaran de ir.

El segundo sería el cuartel soviético en Hillerseleben, también demolido actualmente.Fue el primer cuartel soviético que llegue a visitar y donde llegué a esar en más de diez ocasiones. Me resultó una sensación extraña caminar por esa enorme ciudad abandonada con grandes caminos y casas con sus antiguos murales soviéticos en plena de cadencia preservando uniformes y periódicos en su interior. Hay cuarteles más grandes y con menos vandalismo, pero todas las experiencias que llegué a vivir allí a hecho de el un lugar más especial para mi.

En tercer lugar estaría el estadio Lluis Sitjar en Palma de Mallorca. Desde la primera visita me encontré sorprendido por sus grandes dimensiones, rodeado de viviendas en el centro de la ciudad estando en plena descomposición. Llegué a disfrutar de un partido del RCD Mallorca y después cuando regresé al viejo estadio me podía imaginar que atmósfera llegó a tener. Realmente no puedo describir la sensación de estar sentado alrededor de 20.000 asientos vacíos junto a un campo con dos solitarias porterías.

¿Por qué no menciono Prypiat?

Por supuesto que se trata de un lugar interesante y curioso, pero para ser un lugar histórico me transmitía una extraña sensación. Realmente estaba un poco decepcionado con la ciudad. Fue como visitar un parque temático, pagando tu dinero, acompañado de un guía y realizando fotografías a rincones ya conocidos. Para mi el entorno me resultó mas interesante que la propia ciudad abandonada. Aunque el viaje mereció la pena porque visitar la Ucrania rural es como viajar en el tiempo a la Unión Soviética.

Urbexpain: Si hay un lugar que te gustaría tener la oportunidad de visitar en alguna ocasión, ¿cuál sería?

Michael: Como explorar de lugares abandonados realmente me gustaría viajar a Rusia y otros países de la ex Unión Soviética para visitar lugares industriales y militares. Como soy una persona interesada en la política y la historia, también me gustaría visitar Corea del Norte. Yo no me defino como socialista ni comunista, todavía soy muy joven para ello. Nunca tuve la oportunidad de viajar a la Alemania del Este para vivir el día a dia de una dictadura socialista. ¿Cómo vive y trabaja la gente allí?, ¿creen en la publicidad?, si no ¿actúan como si lo hacen?. Son algunas de las preguntas de las cuales obtendía una verdadera respuesta viajando.

Muchas gracias Michael por concedernos la entrevista.